El transitario está en riesgo de ser un garante involuntario, víctima de litigios, costes adicionales e inseguridad jurídica que dificulta la competitividad
El diagnóstico apunta a que los transitarios españoles afrontan un escenario regulatorio complejo, con normas que, en teoría, buscan modernizar y armonizar, pero que en la práctica introducen cargas adicionales, inseguridad jurídica y desigualdades competitivas.
Por otro lado, la representación indirecta, la implementación desigual del CAU, los problemas persistentes en controles fronterizos y la falta de interoperabilidad tecnológica constituyen obstáculos que limitan la competitividad del comercio exterior español.
Frente a ello, el sector reclama una respuesta decidida de la Administración: mayor dotación de personal en frontera, homogeneización de criterios, digitalización integral, interoperabilidad real y, sobre todo, la creación de una ventanilla única que integre todos los organismos de control.
En un comercio global donde el tiempo y el coste son determinantes, la eficiencia aduanera no es un mero asunto burocrático: es un factor estratégico para el posicionamiento de España como hub logístico internacional.
Víctor Humbert, Fundador de eGlobe
“El régimen de representación indirecta genera, en muchos casos, una carga administrativa adicional que no siempre aporta valor real al proceso.”
Este artículo se basa en la nota publicada por Diario del Puerto en su edición especial Transitarios 2025, donde Víctor Humbert, fundador de eGlobe, compartió su visión sobre el futuro del sector.
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